El artículo repasa las amplias facultades de recaudación que la Tax Administration Act 28 de 2011 otorga al Servicio de Rentas de Sudáfrica para cobrar deudas tributarias a terceros. El autor detalla las secciones 181, 182 y 183, que permiten responsabilizar personalmente a accionistas, a quienes reciben activos por debajo del valor de mercado y a quienes asisten a sabiendas en la disipación de activos. Comenta el fallo Christoffel Hendrik Wiese y otros contra CSARS, en que la Corte Suprema de Apelaciones confirmó la interpretación del fisco. Concluye recomendando cautela a los contribuyentes en sus operaciones con terceros.
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