¿Negociación directa o adjudicación a dedo?
El artículo parte de la adjudicación por Perupetro de los Contratos de Licencia de los Lotes V y VII a Petromont y Olympic, y de la magnitud reducida de la inversión y producción comprometidas. El autor advierte que los lotes de mayor interés cuyo plazo está por vencer serían materia de negociación directa entre Perupetro y PETROPERÚ. Sostiene que ello exige que PETROPERÚ sea previamente calificada como Empresa Petrolera y que Perupetro publicite el interés sobre cada lote; de lo contrario se trataría de una adjudicación a dedo que erosionaría la credibilidad institucional.
Más claro, el agua
El artículo describe el deterioro gradual de la industria petrolera peruana, atribuido a la burocracia, los conflictos sociales, la permisología y la falta de firmeza del gobierno, factores que le han restado competitividad frente a Colombia, México y Brasil. El autor recuerda que muchas empresas se retiraron del país tras cumplir los programas mínimos de trabajo o suspendieron operaciones invocando fuerza mayor. Cita el reporte de Perupetro a junio de 2022, según el cual quedan solo seis contratos de licencia en exploración —frente a cuarenta y nueve en 2014— sin un solo kilómetro de actividad geofísica ni pozos perforados en el año, y advierte sobre la entrega del Lote 192 a Petroperú.

